Mujer morena con pelo rizado

Somos mujeres libres y despeinadas

Hace años decidí ir a la barbería que visitaba mi esposo y cortarme todo el cabello procesado. Tenía el pelo casi por la cintura, y confieso que lo pensé mucho.

Tenía toda la presión que puede ejercer una sociedad como la nuestra que hizo creer que nací mal, que lo que salía de mi cabeza era malo y que si no me peinaba estaba fea. Esa presión es tal, que nos hace dependientes psicológicas de un salón de belleza y cualquier producto que «nos mate» ese cabello que está vivo, que nos ponga bonitas, que nos devuelva nuestra autoestima, y eso es un problema.

Es un problema, porque eso no somos nosotras, porque viola nuestra identidad, porque no nos enseña a querer lo que somos, porque nos apega a un estereotipo vacío e irreal, porque sencillamente nos impide ser y querer lo que somos.

Cuando escucho los casos de mujeres que no pueden ir a trabajar con su cabello natural (rizado) porque la empresa no se lo permite, o que a una niña que tiene el pelo rizo no la dejan ir al colegio con su cabello suelto, entiendo que debemos revisarnos como sociedad. Somos dominicanas, y las dominicanas tienen el cabello rizo (NO malo).

Cuando llego a algún lugar y otras mujeres me ven con mi cabello natural, se asombran, y algunas me dicen que lo quieren así. Yo sonrío, las miro, y les digo: “tu lo tienes así, lo único que tienes que hacer es dejarlo salir, aceptarlo, querer lo que eres”.

Es algo difícil, pero posible. Se puede cuando lo decides, cuando te cansas de estar atada, cuando comienzas a enamorarte de ti y a ser libre. Esto implica fortaleza, determinación y la decisión que solo se encuentra en nosotras mismas.

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Nuestro valor

Somos mujeres y hombres que valemos por lo que somos, no por tener un cabello rizo o lacio. Somos personas que nacimos despeinadas y debemos aprender a exigir que se respeten los derechos humanos en lugares de trabajo, en centros escolares, en nuestras relaciones amorosas y en cualquier lugar del planeta.

Si naciste con los ojos negros y en tu trabajo te dicen que no puedes ir con los ojos negros ¿qué harías? ¿te pones unos lentes de contacto aunque te incomoden, no te gusten y te produzcan alergia?, o ¿prefieres defender tus ojos negros con los que viniste al mundo y que tanto te gustan?

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