Todas las familias son normales

“El pobre niño viene de una familia de padres divorciados”, “Es que esa niña es hija única, por eso se porta mal”, “No te juntes con esa niña porque es huérfana”, “Esa pareja está incompleta porque no han tenido hijos”… son frases que escuchamos con frecuencia en sociedades como la nuestra y que demuestran la satanización que le hacemos a las familias que no encajan en lo que nosotros entendemos como la familia modelo o “normal”.

Nuestro concepto de familia corresponde al viejo modelo nuclear basado en la “Sagrada familia”, con el papá que sonríe, la mamá que está en la casa cocinando y atendiendo a sus tres hijos limpios y obedientes. Pero ya este modelo no se adapta a nuestra realidad, la familia moderna ha cambiado, cada vez tenemos más familias monoparentales donde solo está la madre o el padre como cabezas de familia.

Las estadísticas que vemos en la prensa nos indican que aumentan los divorcios, la violencia en el hogar y los problemas de pareja por los que la gente se separa.

Sería un abuso y una falta de respeto decir que todas esas madres que están criando solas y manteniendo su hogar no son una familia funcional y normal, que esos padres que han tenido que asumir el rol de madre para criar dignamente a sus hijos tampoco lo son, o que esa pareja que decidió adoptar a un niño o niña porque no podía concebir es una familia anormal. Esos son ejemplos del tipo de familias que conforman nuestras sociedades, y en esas familias crecen personas normales y felices, porque siempre que haya un amor profundo y duradero, hay una familia.

Es más beneficioso crecer en una familia donde solo esté papá o mamá, que hacerlo en una atmósfera envenenada por la desigualdad de los sexos.

Debemos abandonar la anticuada idea de que las únicas familias aceptables y normales son las familias nucleares, y comenzar a quitar las etiquetas a las familias que representan una nueva diversidad familiar.

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Toda familia es una familia normal, NO importa si es monoparental, si tiene dos hijos o no tiene ninguno, si esta formada por una pareja heterosexual u homosexual, si los niños son adoptados o son biológicos.

Los niños pueden ser felices y normales en familias como las que mencioné, solo basta una buena dosis de amor, y la intención de que funcione.

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