Ser mujer en un mundo diseñado para hombres

Los padres de hoy tenemos la gran misión de educar a nuestros hijos con un concepto más claro y democrático de lo que significa “ser mujer” y “ser hombre”. Nuestra misión es seria, porque de nosotros depende cambiar la historia.

A nosotras nos enseñaron a ser mujeres en un mundo diseñado para hombres, que nos ayudó a encajar, pero que NO nos aportó herramientas para ayudarnos a entender las luchas que tendríamos que vencer en el futuro cercano para no estar de último en la fila, para no ganar menos que ellos haciendo el mismo trabajo, para no tener toda la carga en la crianza, para NO tener miedo de que nuestra pareja nos mate en nombre del amor si decidimos romper la relación, para NO ser la única que tenga que presentar una prueba con sangre en un encuentro sexual para demostrar lo que vale, para NO ser un objeto sexual las 24 horas del día, los 365 días del año cada vez que se acerque a un hombre, para NO ser utilizada como un objeto por las campañas y los medios publicitarios para vender más, para NO tener la culpa de que la relación no funcione, para no morir de estrés por tener que producir dinero igual que el hombre y también encargarnos del hogar, entre muchas tantas luchas que tenemos que pelear día a día para sobrevivir y no morir en el intento.

Nuestra misión es enseñarlos a encajar y complementarse como equipo.

Ser mujer se convierte cada vez en un reto difícil, que tenemos que afrontar juntas, con la cabeza en alto, ayudándonos unas a otras, secándonos el sudor después de cada batalla, celebrando juntas las victorias, sin feminismos ni machismos; siendo mujeres inteligentes y femeninas, que más que ganar, lo que buscamos es vivir en paz en un mundo que se diseñe para ambos, donde tengamos las mismas oportunidades y donde nadie le pertenezca a nadie.

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2 comentarios en “Ser mujer en un mundo diseñado para hombres”

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