Mis várices: “Mis marcas de guerra”

Hace unos años, visité a mi dermatóloga para buscar una solución a mis varices, ella me recomendó inyectarlas como una medida que funciona bastante bien para eliminarlas, y así lo hice. Durante el proceso, recuerdo el dolor insoportable de cada aguja que entraba en mis piernas, buscando las diminutas venas que se escondían de la temible aguja. Recuerdo que tuve que ponerme una toalla en la boca para aguantar el dolor que juré que jamás en la vida volvería a soportar por gusto.

Lo peor de todo, fue ver como volvieron a salir con el paso del tiempo, como una manera de recordarme que tengo que aceptarlas y hacer las paces con ellas si quiero ser feliz, y así lo hice. Lo digo porque las que hemos vivido 3 embarazos (casi consecutivos), hemos visto los cambios que se producen en nuestro cuerpo mientras se forma y crece el bebé (incluidas las várices, y las estrías), tenemos marcas que nos confirman lo que vivimos y nos recuerdan que somos madres, que luchamos por dar vida, y que nuestras marcas son hermosas maneras de identificarnos como guerreras.

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Cuando vi la foto en bikini de Rachel Hollis, la autora del blog The Chic Site, quien es madre de tres hijos de ocho, seis y dos años, que tuvo la valentía de pedirle a su esposo que le hiciera una foto en la playa, aunque estaba consciente de que se le veían las estrías del vientre; me emocioné mucho porque esta imagen se ha convertido en un viral en las redes sociales y eso es bueno. Confirmar que su reflexión sobre el cuerpo tras el parto ha generado comentarios muy positivos, me encanta.

Esto me gusta, porque refuerza el valor a la NO perfección, demuestra nuestra naturaleza como mujeres y lo que implica ser madre. Nos enseña que si otras madres muestran sus marcas con orgullo, nosotras también podemos hacerlo, que podemos admirar y amar nuestro cuerpo imperfecto, sin medidas establecidas, sin cuadritos, ni cinturas construidas con un bisturí.

Con esto no quiero decir que estoy en contra de las cirugías plásticas, todo lo contrario, cada persona tiene derecho a modificar su cuerpo como lo considere, y eso es respetable. Pero eso no quiere decir que no valoremos nuestra belleza natural, nuestra esencia, aprender a amar esos defectos que se convierten en virtudes cuando se aprecian y se aceptan.

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Me pasa lo contrario cuando veo las fotos que también han revolucionado las redes sociales, de la modelo Sara Stage, quién se ha encargado de exhibir su embarazo, luciendo un cuerpo entrenado, en la que se le marcan sus abdominales y apenas se le ve su panza de más de 8 meses de embarazo. Cuando veo sus fotos me preocupa y me apena la influencia negativa que hace a muchas mujeres que se sienten horribles, porque se comparan y no logran esas medidas, porque sencillamente esa no es la imagen real de un cuerpo femenino que está esperando a un bebé, porque esa modelo tuvo que someterse a una dieta rigurosa y a un régimen de ejercicios para mantener ese cuerpo, además de que la genética le ayuda, y eso no aplica ni funciona para todas.

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Lo que sí aplica y funciona para todas es amar nuestro cuerpo como es, trabajar para estar saludables, cuidar nuestra alimentación, hacer ejercicio de manera regular, SIN obsesionarnos con parecernos a alguien, o enfocarnos de manera enfermiza en lograr unas medidas que son irreales de manera natural.

Nuestro patrón es único y eso implica que cada persona es diferente y que su misión es identificar que esa diferencia es su gran valor y que precisamente por eso nadie tiene que ajustarse a modelos falsos y vacíos.

Independientemente de si somos madres o no, somos mujeres, y la belleza de cada etapa significa valorar sus señales, aprender a ver el encanto que trae cada etapa y enamorarnos de nosotras con nuestras marcas de guerra.

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7 comentarios en “Mis várices: “Mis marcas de guerra””

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  2. Recuerdo cuando vi esa foto; me supo a escremento en la boca. Primeramente, el cuerpo de esa mujer está totalmente maquillado, de manera que puede ser que esté repleta de marcas y no se vean. Yo, en lo particular, no deseo un cuerpo así con mi panza de embarazo, ni siquiera parece embarazada. Por otro lado, la pose es sensual y sexual, no materna; no expresa en forma alguna la magia de la maternidad, que tiene de todo menos magia, pero que, no obstante, es una etapa hermosa. En fin, esa foto la representa a ella, pero no al embarazo. Es importante hacer esa separación.

    1. Completamente de acuerdo contigo Gnosis. Entiendo que la imagen que vende distorsiona la ternura del embarazo y confunde el concepto de la maternidad, porque se está vendiendo de una manera totalmente erótica. Te mando un cordial saludo 🙂

  3. Gracias, Elaine,aunque se que no me escribiste directamente ami, pero así lo sentí, y es que últimamente, no me he estado sintiendo bien con la transformación que a tenido mi cuerpo desde hace varios años, el sobrepeso y las estrías, son algo con lo que no me termino de adaptar. Se que los embarazos y la edad han contribuido en parte y si a eso le añadimos mis malos hábitos alimenticios (los cuales no me afectaban antes de tener mis hijos) todo esto no me ayuda a encajar en lo que dicta los patrones de bellezas de estos días. La verdad se que no podre verme como hace 20 años atrás, pero eso no quiere decir que no me gustaría. ponerme un vestido y sentirme bonita,(lo cual hace mucho que no pasa). Se que tengo que trabajar primero de adentro asía fuera y este articulo me ha iluminado el día,,,,,,Gracias linda tus palabras me hacen pensar de manera diferente.

    1. ¡Waooo, que alegría me da leer tu mensaje Arabia! Me encanta que te haya iluminado el día mi reflexión. Recuerda que tu cuerpo necesita que lo ames y que lo cuides sin querer parecerte a nadie, lo importante es que busques estar saludable, que te alimentes de la mejor manera y que hagas ejercicio para aportarle salud. Verás que con eso te sentirás hermosa y saludable. Saludos cordiales 🙂

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