Tu cabello refleja cómo te alimentas

Cuando asesoro chicas que se me acercan para preguntarme cómo pueden hidratar su cabello natural, qué deben hacer para que crezca más rápido, o cuando me hacen la famosa pregunta ¿Cuáles productos usas para tu pajón?, inicio respondiéndoles con las siguientes preguntas: ¿Cómo te alimentas? ¿Comes sano? ¿Tomas suficiente agua (mínimo 5 vasos)?, porque son determinantes para saber cómo anda la salud del cabello.

Cuando hablamos de alimentación sana, la mayoría de la gente piensa solo en el control del peso corporal, y se olvida que la alimentación es fundamental para tener un cabello sano, hidratado y fuerte. Precisamente por eso, me enfoco en enseñar a todas las personas que conozco sobre cómo pueden hacer cambios mínimos en su alimentación, que se traducen en salud y que se ven de inmediato en el cabello.

Es importante que sepas que por más productos caros que uses, por más mascarillas hidratantes que te pongas, tu cabello no se verá sano sino comes sano.

Nuestra salud interior se refleja en cada parte de nuestro cuerpo.

Aquí algunas sugerencias que puedes adaptar a tu estilo de vida para mejorar tu estado de salud:

  • NO te obsesiones por bajar de peso ni con la comida saludable, ve haciendo cambios lentos que puedas mantener en el tiempo, de acuerdo a tu estilo de vida.
  • Elimina las frituras y los dulces. Si no puedes eliminar un alimento que te encanta, pero sabes que no es saludable, comienza consumiendo la mitad, y con esto estás iniciando a adoptar un estilo más saludable.
  • Aprende a cocinar comida saludable, o por lo menos aprende a comprar comida saludable.
  • Desayuna siempre. Nunca saltes el desayuno, porque es tu gasolina para funcionar en el día. Además, desayunar te garantiza que cuando llegue la hora del almuerzo, no querrás acabar con todo del hambre y controlarás las porciones. Desayunar regula tu metabolismo, lo que se traduce en mejor control de tu peso corporal, estarás más feliz y mejor nutrida. En la mañana puedes optar por víveres, cereales integrales, yogurt, frutas, quesos, jugos naturales, entre otras opciones saludables.
  • Integra frutas en tu dieta. Trata de consumirlas todos los días (todos los colores que puedas), para que le aportes comida viva a tu cuerpo y te beneficies de las vitaminas y fibras que contienen. Trata de consumirlas en la mañana (preferiblemente), o como postre luego del almuerzo.
  • Merienda con frutos secos (un puño pequeño), porque te eliminan los ataques de hambre y te aportan grasas buenas que combaten las malas.
  • Toma 8 o 9 vasos de agua al día.
  • Integra el agua de coco a tu dieta. Es el mejor hidratante natural que existe, además de todos los nutrientes que aporta.
  • Sustituye el arroz normal y las pastas refinadas por las integrales (mide las cantidades para que no te pases de una taza de arroz cocido). Los beneficios de las fibras son innumerables, desde prevenir el cáncer del colon, hasta combatir el daño celular.
  • Sustituye las carnes rojas por pechuga y pescado. Trata de comer pescado, sardinas o tuna, tres veces por semana.
  • Trata de consumir la mayor cantidad de vegetales crudos posibles, porque te ayudan a quemar grasa más rápido que los hervidos, además de todas las vitaminas y nutrientes que aportan. Son comida viva que se traduce en salud.
  • Usa aderezos naturales que prepares tu misma. Los aderezos industrializados contienen grasas saturadas y otros ingredientes que no controlas, como azúcar, colorantes y conservantes.
  • Toma agua (a temperatura ambiente) con limón, en ayuna. El limón es tu aliado, equilibra la alcalinidad de tu cuerpo, lo que resulta en un mejor funcionamiento y previene que te enfermes.
  • Reduce el consumo de mayonesa, de margarina, de catchup y trata de acostumbrarte a comer sin ellos. No son saludables.
  • Elimina los dulces procesados, sustituyelos por frutas con miel, algún postre casero con bajo contenido de azúcar y con mucha fibra, o algún chocolate negro.
  • Sustituye el azúcar procesada por miel o stevia, y si puedes no la uses.
  • Haz ejercicio por lo menos 3 veces a la semana, con media hora es suficiente, subes y bajas escaleras, camina un poco en el parqueo, baila, lo que quieras hacer con tal de moverte.
  • Mastica bien los alimentos.
  • El aguacate es un aliado, consúmelo con frecuencia.
  • Trata de comer en pequeñas porciones, 6 veces al día: desayuno – merienda – comida – merienda – cena – merienda. Esto agiliza tu metabolismo y lo mantiene activo.
  • Date un gusto de vez en cuando y disfrutalo. Elige un alimento que te encanta (2 o 3 veces al mes), aunque no sea saludable y cómetelo con todo el gusto. La vida hay que disfrutarla y esos gustos nos ayudan a lograrlo.
  • Duerme, comparte con tus seres queridos y trabaja tu autoestima. Ama tu cuerpo, aprende a cuidarlo y valora tu salud, al final es el único que tienes.
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Más que detallar nutrientes que sean complicados, pienso que es más funcional y práctico tomar en cuenta estas recomendaciones para ir modificando nuestro estilo de alimentación poco a poco, y comenzar a tener un estilo de vida más saludable.

Nunca es tarde para iniciar.

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