Lo que revela el caso de la ex esposa de Johnny Depp

En el 2017, Amber Heard arremetió contra quien fuera su esposo, Johnny Depp, con una serie de acusaciones que iban desde golpes en la cara hasta halarla del cabello y arrastrarla por toda la casa. El actor siempre mantuvo su posición frente a los hechos durante tres años: “era ella quien lo maltrataba a él”.

El periódico británico Daily Mail (@dailymail) acaba de filtrar un audio en el que se escucha a Amber Heard (@amberheard), junto con Johnny Depp, en una terapia familiar y con la intención de salvar su relación, sacando a relucir la realidad de los hechos, que realmente era ella quien lo maltrataba.

Ahora, la actriz de Aquaman se encuentra pendiendo de un hilo, ya que posiblemente esta pierda su trabajo gracias a estas declaraciones, lo que deja ver que las mujeres, a pesar de ser mayoría, no significa que sean las únicas víctimas de violencia.

Las mujeres también agreden a los hombres, las mujeres también pueden ser muy violentas, pero nunca lo serán en la misma magnitud de los hombres hasta que el machismo no sea el sistema que nos eduque para que quienes nacimos con vagina seamos las víctimas, y quienes nacieron con pene los victimarios.

El machismo también afecta a los hombres, porque los programa para que ser hombre signifique ser una máquina peligrosa para las mujeres y para ellos mismos, para que haya gente que por la noche cambie de acera porque viene un hombre y sienta miedo, lo que no sucede con las mujeres; porque ese mismo sistema nos dio permiso para sentir, para expresar emociones, para llorar, para mostrarnos vulnerables, para aprender a conciliar; mientras que a los hombres los programó para no expresar emociones, para no mostrar vulnerabilidad, y solo les dio la violencia como el primer o único recurso emocional para afirmar su masculinidad tóxica.

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Por eso, un hombre que llora, que denuncia o confiesa que es víctima de violencia por una mujer es atacado, burlado y visto como un “mamita”, “poco hombre” o como un “anormal», y por eso una mujer violenta es vista como una desgracia para el mundo, porque ninguno de los dos encajan con el patrón sexista que estableció el sistema.

Por eso, las cifras reflejadas en el Informe Mundial sobre Violencia y la Salud presentado en el 2019 por la OMS reveló que los hombres tienen cuatro veces más riesgo de ser víctimas de muertes violentas y 75% más riesgo de suicidarse que las mujeres.

Por eso, la esperanza de vida de los hombres es aproximadamente 5 años menos que las mujeres, porque se exponen más que las mujeres a situaciones de riesgo como una forma de reafirmar su masculinidad. Por eso, de las 40 principales causas de muerte en el mundo, 33 afectan más a los hombres (Infarto, cáncer de pulmón, accidentes de tráfico, suicidios, ictus, cirrosis, tuberculosis, VIH, homicidios).

Por eso, el informe afirma que la violencia es una de las principales causas de las defunciones entre la población masculina y del 7% entre la femenina.

Por eso, el Informe señala que las mujeres son las que corren más riesgos en entornos domésticos o familiares, porque casi la mitad de las mujeres que mueren por homicidio son asesinadas por su pareja actual o anteriores, un porcentaje que se eleva al 70% en algunos países.

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Por eso, el informe refleja que una de cada cuatro mujeres será víctima de violencia sexual por parte de su pareja en el curso de su vida, y la mayoría de las víctimas de agresiones físicas se ven sometidas a múltiples actos de violencia durante largos periodos.

Por eso, para que los hombres puedan sentirse libres de denunciar con libertad y que el sistema les crea y los acoja, es vital eliminar el cable de alta tensión que los convierte en peligrosos, que les impide hablar con libertad sobre emociones, que les obliga a vivir demostrando que no son mujeres, ni son niños, lo que los pierde en una actuación burda de un personaje que termina con la persona.

Por eso, si los hombres no quieren caer, por defecto, en la categoría de violencia, deben destruirla con acciones, en vez de ofenderse cuando los incluyan. Necesitan luchar para reclamar junto a las mujeres por la erradicación del machismo y por tener espacios educativos junto a otros hombres, porque cuando logren entender que son mucho más que un pene lleno de testosterona y que a un verdadero hombre nada le quita su masculinidad, tendremos esperanza de vivir en paz.

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