Mujer en muelle

Lo que le pasó a mi amiga recién parida

En un chat de amigos de antaño, nos divertíamos coordinando una actividad que haríamos para reunirnos. En medio de risas y frases, veo que una amiga del grupo me escribe fuera del chat y me dice que no irá a la fiesta porque está muy gorda y no quiere que la vean así.

Cuando leo, me sorprende mucho que me escriba eso porque está recién parida y durante el embarazo no engordó tanto. Le dije que entendía que estaba exagerando porque la había visto hace poco en la clínica cuando dió a luz, además de que su estado de recién parida es suficiente para que no le de tanta importancia a su peso y se enfoque en recuperarse poco a poco y disfrutar esa etapa tan hermosa.

Ella no aguantó y me mostró conversaciones que ha tenido con su esposo por whatsapp, en los que él le exige que vuelva a ser la mujer con la que él se casó, le dice: “yo no compré esto” mostrándole fotos de ella cuando eran novios para que recuerde cómo tiene que volver a ponerse. Para rematar, le dió 9 meses como plazo para que «se transforme» en la mujer que era hace años y que si no lo hacía lo estaba forzando a “salir a la calle” porque ella sabe que a él no le gustan “las gordas”. O sea, la amenazó con serle infiel.

También puedes leer:  La mentira más grande que nos han contado

Respiré muy profundamente, dejé el celular y me preparé un té, porque en vivo a un abusador atacando no es nada fácil y más cuando aprecias a la víctima.

Abuso psicológico

Eso que ví se llama abuso psicológico, se llama violencia, se llama inconsciencia, se llama pobreza mental y falta de sensibilidad humana. Ese “caballero” le reveló a mi amiga lo poco que ella se ama, que tiene la capacidad de aguantar a alguien que la confunde con un adorno de su casa y que no la considera como una pareja, que no la respeta como mujer.

Luego de calmarme, la llamé y le analicé mi punto de vista, que ella entendió pero que no sabía cómo enfrentar porque tenía miedo de quedarse sola y de que su pareja le fuera infiel. Conversando con ella comprendí que el problema lo tiene ella, que ella es la que no se ama, que ella es la que necesita ayuda para aprender a valorarse más que a su pareja.

Entendí que por más que se lo explique ella no puede dar lo que no tiene, y que lamentablemente le falta autoestima, necesita amor propio para enfrentar lo que está viviendo, por lo que la referí a terapia psicológica como manera de que un profesional pueda ayudarla.

La realidad

Y con esto no quiero que se malinterprete el hecho de que debemos cuidarnos como mujeres, porque no me refiero a que por el hecho de tener un hijo debemos nuestro cuidado personal. La idea es cuidarnos, mantener una buena salud física, pero sin violentar nuestro cuerpo y sin querer ser lo que no somos, respetando nuestra edad y las etapas que vivimos.

También puedes leer:  El mensaje oculto de la adolescente suicida

Este caso es uno de los tantos que reflejan la miseria emocional que viven muchas mujeres con el objetivo de no estar solas, de mantener una pantalla social de felizmente casada.

Me apena y me encoje el alma confirmar que el mensaje que nos han methttps://youtu.be/OKN64tn0qTEido en la sangre de “encontrar nuestra media mitad” lo hemos creído tanto, que aunque un hombre nos parta por la mitad lo aguantamos en nombre de un amor venenoso.

Video recomendado:

Rexpuestas en Youtube ¡SUSCRÍBETE!

Comparte este artículo:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *