Chica triste en la cama

Lo que confirma Jackie Guerrido con la noticia de que su hija es lesbiana

Navegando en las redes me encuentro con la noticia de que la presentadora de televisión puertorriqueña Jackie Guerrido, compartió con su público el difícil momento que significó para ella descubrir que su hija, Adieny Núñez, es lesbiana.

La noticia me llamó la atención, porque las celebridades no suelen compartir ese tipo de informaciones, y me asombró positivamente confirmar que ella tuvo la valentía de confesar que aunque fue criada en una familia tradicional, y donde no se le enseñó el respeto a la diversidad sexual, acepta a su hija y la ama por encima de todo.

Jackie confirmó lo difícil que fue para ella romper con un valor que le enseñaron desde niña, y precisamente por ese valor se le hizo más difícil entender y aceptar a su hija, por lo que confiesa que se siente libre, y esa palabra me encanta, porque significa que el amor a su hija es más importante que cualquier cosa que haya aprendido de la familia en la que creció, lo que la movió a liberarse de sus propios prejuicios y a amarla tal y como es. Eso es admirable, porque no es fácil aceptar y amar algo que no entiendes.

Realidad de muchas familias

El caso de Jackie Guerrido es el mismo de muchas familias, pero que pocas se atreven a confesarlo o a enfrentarlo positivamente. La generalidad, es que lo que suele ganar es el prejuicio, es el odio y la no aceptación, por lo que el ser humano que se define como homosexual, transexual o bisexual, no le queda otra que vivir en el infierno del rechazo de su propia familia, lo que le impide respirar el mismo oxigeno que respiramos los heterosexuales, y muchos deciden asfixiarse para liberarse de su realidad.

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Cuando converso con niños, niñas o adolescentes que me dicen que son diferentes y que se sienten atraídos por otros de su mismo sexo, me confiesan que tienen miedo, que sienten que están enfermos y que no los aceptarán. Algunos me cuentan que tuvieron la valentía de decirlo en su familia y la respuesta fue: “Estás confundido y debes recibir ayuda profesional para curarte y cambiar”. Cuando veo esto y les pregunto que cómo se sienten con esta postura, algunos me responden: “No estoy confundido, me siento seguro de lo que me gusta, de lo que me atrae, así como tú sabes lo que te atrae a ti como heterosexual”.

Lo que pienso

Cuando salí embarazada por primera vez recuerdo que pensaba en mis adentros: “Este ser humano que está creciendo dentro de mi, fruto de un amor genuino, será amado y respetado como venga, y mientras yo respire haré lo imposible porque sea feliz”.

Para que nuestros hijos sean felices lo primero que necesitan es ser aceptados tal y como son, sin pretextos. Nuestro trabajo es educarlos y guiarlos para que, de acuerdo a su personalidad, sean seres humanos funcionales y felices, por lo que no nos corresponde intentar cambiarlos para que complazcan nuestras expectativas. Nuestro trabajo es amarlos incondicionalmente y demostrarles que en la familia siempre se sentirán seguros y aceptados.

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La sociedad nace en cada familia, por lo que si queremos una sociedad más respetuosa, si queremos una sociedad más pacífica, si queremos tener adultos más felices, tenemos el poder de lograrlo desde nuestras propias familias.

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