La democracia de los cuerpos

Los estereotipos sirven para agrupar y definir que una persona pertenece a esa descripción que nos hemos formado de lo que es “normal” y aceptado para la sociedad en la que hemos crecido.

Quienes no encajan en esos estereotipos corren el riesgo de ser patologizados, encasillados y etiquetados de anormales, porque rompen con esos instrumentos de control y de modelamiento social que representan la realidad que ha construido la autoridad.

Esa autoridad tiene una buena tajada en los medios de comunicación, que muestran una idea de cómo deberíamos vernos, cómo debemos actuar y relacionarnos para ser aprobados.

Porque mucho de lo que aprendemos no lo hemos vivido, lo han vivido los demás, nos lo han contado o lo hemos leído; por eso cuando entramos en contacto con los medios de comunicación nuestro mundo imaginario se moldea en base a lo que ellos decidan exponer.

Y de ahí surge la frase célebre que afirma “quien maneja los medios maneja las mentes”.

Por eso, quienes más se expongan a los medios de comunicación tradicionales tendrán que esforzarse más para desaprender, para aprender a formar una percepción de la realidad que no esté manipulada.

El lado positivo de la historia

Lo bueno, es que esa normalidad construida puede cambiar, eliminarse o modificarse según la capacidad de conciencia, adaptación y educación que tengamos sobre la misma.

También puedes leer:  ¿Hacia dónde vamos?

Esa normalidad puede cambiar, cuando los actores que los medios han querido nublar, que no se exponen como modelos de éxito, que se consideran desechos humanos porque no encajan en el patrón, deciden construir su propio escenario y mostrarse.

Y ese es el poder de las redes sociales, darle voz a quienes los medios tradicionales han silenciado.

Esos cuerpos que deciden exhibirse para liberarse de ese mandato que definía lo que debíamos ser, cómo y cuándo podíamos expresar eso que hemos vivido, van moldeando la democracia de los cuerpos y de las identidades.

Esos cuerpos son tan valientes, que hasta llegan a molestar a aquellos que no logran desprenderse del modelo, por lo que no se atreven o no saben cómo liberarse, y en esa frustración suelen confundir libertad con libertinaje.

📕 NO dejes de leer mi libro: “Crisis y Liberación, la historia que jamás conté”.

Apreciar la belleza de esa nueva normalidad le devuelve el sentido a la existencia, y nos convierte en aliados de una misma aldea, donde todos somos reconocidos.

Porque una de las frases que he leído que más teclas en el cerebro me ha movido es: “La gente no te ve como tú eres, la gente te ve como son ellos”.

Por eso, necesitamos seguir educando para mejorar la visión de la gente, porque con eso mejoramos la humanidad y cambiamos el mundo.

También puedes leer:  Lo que le pasó a mi amiga recién parida
Foto de @underneath_we_are vía @kenziebrenna

Video recomendado

Rexpuestas en Youtube ¡SUSCRÍBETE!

Comparte este artículo:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba