Recostado de la pared

Día Mundial contra el Acoso Escolar o Bullying

Me apena tanto cuando escucho adultos decir que el acoso escolar o bullying es un reflejo de la “debilidad” emocional de esta generación, porque en su época también existía el acoso, pero no se hacía tanto alboroto o se consideraban “bromas” de muchachos.

Me apena porque quienes dicen eso no están entendiendo que el mundo cambió y que antes de internet los niños, niñas y adolescentes no teníamos la información que tiene la generación de ahora para identificar el maltrato y ponerle un nombre a las emociones.

Porque no éramos escuchados ni respetados por el mundo adulto como ahora, por lo que aprendimos a callar y a normalizar la violencia.

Porque crecimos sin redes sociales y sin teléfonos inteligentes, por lo que el acoso no tenía el impacto y el poder que tiene hoy.

Porque crecimos en una época de padres más presentes y menos cansados de trabajar para producir dinero, por lo que el consumismo no era una profesión, e importaba más el ser que el tener.

Porque fuimos niños, niñas y adolescentes que crecimos con más abrazos, con conversaciones en la mesa, con la guía del mundo adulto, porque no teníamos otra manera de buscar información.

Lo que pienso

El comportamiento de nuestros niños, niñas y adolescentes siempre intenta decirnos algo.

Si queremos frenar el bullying dejemos de etiquetar a esta generación y aprendamos a observar desde el amor, a escuchar para entender e identificar emociones.

También puedes leer:  Somos mujeres libres y despeinadas

Quizá nos demos cuenta que el acoso se aprende y se frena desde el mundo adulto, y que nos están dando una señal de cómo nos estamos relacionando los adultos.

Video recomendado:

Rexpuestas en Youtube ¡SUSCRÍBETE!

Comparte este artículo:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *