Sociedad

Carita feliz

Una tarde maravillosamente extraña

Mi esposo y yo llegábamos en nuestro vehículo al parqueo de un edificio empresarial de la ciudad de Santo Domingo, donde teníamos una reunión de trabajo. Era viernes en la tarde y escuchábamos música. Cuando llegamos al parqueo nos dimos cuenta que no había espacio disponible, por lo que nos dispusimos a salir a parquearnos …

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Zapatos rojos

Odio ser mujer

Ayer me vestí de mujer, me puse unos tacos, me maquillé y me puse una ropa apretada. Durante el día, todo el mundo me decía lo bella que estaba, algunos me decían “¡Tú si estás linda hoy!” o “Tú ve’… así es que me gusta verte, maquillada”. Me pasé todo el día encaramada en los …

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